jueves, 14 de octubre de 2010

Religión

Aveces la imagen habla por si sola.
Esta fue mi contribución al 34 Salón Nacional de Arte Aragua en el MACMA de Maracay.

domingo, 4 de abril de 2010

Verdades irónicas

A veces hay que dejar que la obra hable por sí sola, otras veces hay que explicar un poco el concepto detrás de todo.

Nos emociona el tener los últimos dispositivos tecnológicos, nos enorgullecemos de tener un auto que vale miles de dólares, de poder entrar a una discoteca y pagar por la zona VIP y gastarnos más 5.000 bsf en una noche de rumba con los amigos, ¿todo esto para qué?, algunos dicen: “yo lo hago porque puedo y tengo con que, no me importan los demás ‘pelabolas’ que no pueden darse este lujo”.

Vivimos en un mundo subdesarrollado donde más importante es tener un Blackberry que ayudar realmente a los demás. En donde el pedir limosna se ha vuelto un empleo tiempo completo. En donde un hombre en el metro puede ver a su abuelita o a una mujer embarazada muriéndose y no cederle el asiento. Donde tenemos la mentalidad de que “engañando a los demás vamos a echa’ pa’ lante” y porque “el más vivo” siempre gana. Donde vez como roban o matan a alguien al lado tuyo y no haces nada, “por miedo a que te lo hagan a ti también”, Donde un par de zapatos o un auto valen más que la vida humana.

Vivimos en un mundo desarrollado donde hay paredes de concreto para evitar que los habitantes del mundo sub- desarrollado entren a nuestro territorio. Donde si no eres como nosotros eres “basura” y te toca limpiar nuestra “basura”, para demostrar que somos “mejor basura que tu”. Donde más importante es poner un hombre en la luna que ayudar a un niño muriendo de dengue o sida en África. Donde los políticos se debaten en la ONU planeando a que nuevo país acusar de “terrorista” para apoderarse de sus recursos. Donde cambiar de auto o de teléfono cada 3 meses es lo correcto porque los “aparatos antiguos” emiten sustancias venenosas al ambiente.

Porque vivimos en un mundo donde a nadie pero nadie le importa el sufrimiento o las depresiones de los demás, lo único que importa es lo que hagas y tu capacidad para producir y gastar dinero en bienes de consumo, incluyendo psicólogos y psiquiatras para que te hagan entender que “el mundo funciona así”. Donde ahogarnos en consumismo comprando cosas bonitas y satisfaciendo necesidades creadas, nos hace sentir bien y olvidarnos de nuestros verdaderos problemas. Donde una mujer se muere dando a luz enfrente de una clínica solo porque no tenía dinero para pagar un seguro. Donde un par de zapatos, un auto o un montón de papel emitido por el banco y estampado con números vale más que una vida humana, de hecho vale más que muchas vidas humanas. Donde a la iglesia le importa poco a nada el ocultar crímenes de pedofilia con el fin de mantener a los fieles bajo su control. Donde la cocaína es ilegal porque te destruye y crea adicción, pero el tabaco y el licor son legales porque pagan impuestos.

Por todo eso y mucho más…



Recuerden siempre "La verdad os hará libres" (Juan 8,32)